LA
HISTORIA DE LA SALVE
Los
terrenos donde ahora se ubica el hotel fueron adquiridos en 1947 por
Arturo López Rodríguez, pero ya con anterioridad
a esa
fecha eran conocidos entre los torrijeños como el sitio de
La
Salve. Por aquellos años no se trataba más que de
una
tierra de labor seca y árida, pero se tiene constancia
histórica de que aquí estuvo el Hospital de Ntra.
Sra. de
la Consolación (s. XVI), situado extramuros de la villa por
estar dedicado al tratamiento de enfermos sifilíticos.
A
pesar de ser natural de Torrijos, las ocupaciones profesionales de don
Arturo se encontraban en Madrid, donde regentaba la firma Zaid, un
establecimiento dedicado a la confección de
lencería fina
y que estaba ubicada en la calle Arenal. Así que su idea
inicial
fue la de construir una vivienda para descansar los fines de semana,
pero decidió aprovechar las nuevas instalaciones para montar
también una granja avícola. A medida que el
negocio fue
prosperando, la finca se fue ampliando con nuevas dependencias
destinadas a guarreras, caballerizas de borricos y mulas, almacenes de
aperos de labranza y un paloma, convirtiéndose
así en una
completa explotación agrícola y ganadera. La
edificación del chalet se acabó de construir en
1950,
como así lo acredita la inscripción grabada en el
reloj
de sol colocado sobre uno de sus muros y que todavía puede
verse.
Las
pasiones de don Arturo fueron la jardinería y los libros, y
de
ambas podemos dar buena cuenta a día de hoy. Los jardines
actuales siguen en su mayor parte la distribución existente
y
muchas de las especies plantadas en aquella época aun se
conservan; o como la impresionante biblioteca, convertida ahora en sala
multimedia destinada a albergar reuniones de empresa, que guarda varias
ediciones de singular valor, para deleite de bibliófilos.
A
mediados de los años setenta, el chalet familiar
sufrió
una nueva remodelación, esta vez para acoger la llegada de
su
hija Marichele junto a su esposo, el Dr. Gregorio Sánchez de
Rivera.